Sumergiéndonos en el alma del monstro que llegó a ser Mijail Kolvenik, en la trama de “Marina” de Carlos Ruiz Zafón


Mijail Kolvenik, nacido en la inmundicia de las alcantarillas, vivió en las entrañas de una gran ciudad hasta que su madre muere dejándolo a su suerte.
Con el ímpetu de la juventud buscó salir a la superficie, sorteando vicisitudes.
Mudo observador de la vida, llegó a ser rico, poderoso desarrollando habilidades poco exploradas en la biotecnología.
Aunque se convirtió en un hombre muy rico, pensaba que el dinero sólo era importante si se utilizaba para ayudar a otros.
Su único delito fue desconocer que la muerte no se podía detener. Su sabiduría le llevó a retar ese límite. Se ocupó de investigar la manera de prolongar la vida más allá de la muerte.
Cuando su ciclo de vida claramente comenzó a fenecer, buscó transformar su cuerpo a medida que este iba fallando. Se negó a darle paso a la muerte y al sufrimiento que conlleva la pérdida de facultades físicas y operativas.
Su aspecto lo hacía lucir como un monstruo cruel, sin alma, solo que en esa alma se guardaba la nobleza de un hombre que supo tender la mano a todo aquel que lo necesitara.
No en vano, alguien ha escrito: "Las apariencias, engañan".
Treje.
Octubre, 2026
Santiago




Excelente relato.
Excelente análisis, es un personaje que mostró un alma noble pero tal cual lo escribes, por evitar el sufrimiento de las personas y querer pasar por encima de la muerte, se convierte en una bestia monstruosa.